Suplicaste que no más pozos, que un milagro y vino el rayo: Ya te encuentras frente al tallo de jugos óminos, sabrosos, blancos de tan verde que da sed. Detrás del tallo, una pared. A tu espalda, el mundo viejo. Pasando el muro bermejo sabrás de luz y del palacio, de los templos ultravioletas y de verdades sin más grietas. El tallo dice: "Yo te sacio". - ¿No más camino, no más sed? Deja a la ilusión de lado. Serás libre y serás sagrado cuando atravieses la pared.
iaIr
Mostrando entradas con la etiqueta epístola. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta epístola. Mostrar todas las entradas
domingo, 26 de abril de 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)